En el ecosistema turístico y empresarial de Querétaro, existen proyectos que trascienden la lógica del negocio para convertirse en experiencias con identidad y propósito. Detrás de varios de ellos se encuentra Dolores “Lolita” Farfán, empresaria, promotora deportiva y agente social cuyo liderazgo ha sabido articular gastronomía, entretenimiento, deporte y responsabilidad social en una misma visión.
Su trayectoria es ejemplo de cómo el turismo urbano, bien entendido, puede generar derrama económica, cohesión social y valor comunitario, pilares cada vez más relevantes para los destinos contemporáneos.
Emprendimiento gastronómico con valor experiencial
Como CEO de los restaurantes karaoke El Santo Canto y El Canto de las Ranas, Lolita Farfán ha consolidado dos conceptos que se distinguen dentro de la oferta gastronómica y de entretenimiento de Querétaro. Más allá del formato tradicional de restaurante, ambos espacios apuestan por la experiencia integral: buena comida, música, convivencia y celebración.
Estos establecimientos se han convertido en puntos de encuentro para residentes, visitantes, empresas y grupos sociales, aportando dinamismo a la vida nocturna y fortaleciendo el turismo de experiencias, un segmento clave para el posicionamiento de las ciudades medias con vocación cultural y recreativa.
Desde la visión empresarial de Lolita, el éxito radica en comprender al cliente como un invitado, y al restaurante como un espacio de conexión humana, donde la hospitalidad se vive, no solo se ofrece.

Turismo, entretenimiento y economía local
El impacto de El Santo Canto y El Canto de las Ranas no se limita al consumo directo. Ambos proyectos generan empleo, cadenas de suministro locales y flujo constante de visitantes, contribuyendo al ecosistema de servicios que fortalece la economía turística urbana de Querétaro.
Este enfoque coloca a Lolita Farfán dentro de una nueva generación de empresarias que entienden el turismo no solo como una actividad estacional, sino como una industria viva, cotidiana y generadora de valor sostenido.
Liderazgo deportivo con visión formativa
Paralelo a su faceta empresarial, Lolita Farfán ha desarrollado una destacada labor como promotora y dirigente del sector deportivo, particularmente en la gimnasia olímpica y artística. Su trabajo ha sido reconocido por impulsar procesos formativos que priorizan la disciplina, la constancia y el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes.
Esta dimensión de su trayectoria refleja una visión estratégica: invertir en el deporte es invertir en capital humano, en valores que se traducen posteriormente en liderazgo, trabajo en equipo y resiliencia, cualidades esenciales también en el ámbito empresarial y turístico.
Responsabilidad social y compromiso altruista
Uno de los rasgos más distintivos de Lolita Farfán es su vocación solidaria. Como benefactora activa de diversos organismos altruistas, ha promovido acciones de apoyo comunitario, recaudación de fondos y acompañamiento a causas sociales, integrando la responsabilidad social como parte natural de su ejercicio empresarial.
En un entorno donde el turismo y los negocios demandan cada vez mayor conciencia social, su ejemplo demuestra que la rentabilidad y la empatía no son opuestas, sino complementarias.
Un liderazgo femenino con impacto transversal
Lolita Farfán representa un liderazgo femenino contemporáneo, que combina visión empresarial, sensibilidad social y compromiso con el desarrollo local. Su historia confirma que el crecimiento de una empresa puede ir de la mano con la construcción de comunidad, la promoción del talento y el fortalecimiento del tejido social.
Hoy, su nombre se asocia no solo a restaurantes exitosos, sino a una forma de emprender que genera experiencias, impulsa valores y deja huella en Querétaro.
Porque cuando el turismo y los negocios se construyen con propósito,
el impacto se multiplica en la ciudad, en las personas y en el futuro del destino.

