La lectura esta semana de El Bazar, Charlas con Emilio, podrá brindarte momentos de tranquilidad y reflexión. Vivimos en un mundo de traqueteos incesantes –muchos de ellos niegan la racionalidad, rasgo distintivo de la raza humana: -. Siéntate con un buen café o té, consíguete unas tres galletas de avena…… u olímpicamente -para ir a tono- no me hagas caso y elige con absoluta libertad tus propios acomodos: Sólo pido a tu alma que escuche en silencio, los sonidos abrumadores de estas letras convertidas en mensaje.

Los dos días más importantes de nuestra vida: El día que naces y  el día que descubres el por qué.  Profa. Claude Benoit, Filóloga francesa (*).

(*) Filología: Ciencia que estudia los textos o lenguas escritas de los pueblos, su estructura y evolución histórica.

 

UNA PRUEBA SENCILLA.

Elige un espacio en tu casa, ya en la noche. La oscuridad entró a tu vida, fenómeno tan cotidiano que lo ves como algo absolutamente natural. Pero a pesar de ello, sabes que la oscuridad existe y que ésta no te gusta, pero que hoy ya lograste controlar esos temores infantiles. Con un click, iluminas los espacios: No reparas en los beneficios de la modernidad. Todo transcurre de manera normal. En el momento que quieras e intencionadamente, apaga la luz y queda a oscuras. Ahora sólo tienes la iluminación que te regala el exterior. Estas luces externas que antes no existían, las tienes después de un click.

Notarás que al momento de apagar la luz, la oscuridad se hace absoluta. Ahora, en calma, espera unos segundos y tu propia naturaleza reaccionará por ti, no te preocupes. El proceso de adaptación se inicia y tu naturaleza trabajará por ti en segundos. En un santiamén, tienes ahora una nueva perspectiva, podrás reconocer un nuevo espacio, visualizando elementos físicos y distancias entre objetos, advertir cosas, que ya sabes que ahí han estado siempre, pero que ahora están presentes en una realidad auto-modificada. Te tranquilizas y tu cerebro comienza a trabajar, enviando señales y órdenes. Tus movimientos se adaptan y la memoria instintivamente, te ayuda al reconocer objetos, límites, riesgos y apoyos. Lo que en principio parece complejo, finalmente no lo es tanto. El miedo, la inseguridad y la falta de serenidad, son ingredientes que inhiben tu inteligencia al limitar tu proceso de adaptación, factor que urgirá al momento de enfrentar situaciones de distinta complejidad. (Leer más en adjunto)

(Continúa) Veo la utilidad en este sencillo ejercicio, al provocar yo mismo la oscuridad. Pero ¿Qué pasará cuando la luz se extinga sin mi control? ¿Qué pasará cuando no sea la energía eléctrica, sino otro accidente o evento que me deje a oscuras, ya sea en el terreno físico, intelectual, espiritual o emocional? En cualquier caso, deja trabajar a tu propia naturaleza, ésta trabajará en automático: Déjala trabajar, no la inhibas, encuentren las salidas juntos, no dejes que lo subjetivo de tus temores afecten tus estrategias. TODO ES RESOLUBLE, hasta la muerte misma, cuando ésta no viene cargada de temores y miedos o rasgada por aquellos lamentos de los que se quedan sufriendo sus propias oscuridades.

Al final, tu capacidad terminará por definir cualquier encuentro con el destino. Solo utiliza tus fortalezas internas, tus aliadas naturales, esas que conviven contigo todos los días. Ahora, enciérrate y simplemente apagando la luz en casa, diviértete con este juego de luces,  oscuridades y contrastes. Hasta podrás invitar a tu mujer o tus hijos:

  • Y tú ¿Qué ves estando a oscuras? podrías preguntar.

FELICIDAD.

  1. MI CASA.

La convivencia con mamá es imposible y llega a veces  -muchas veces, diría yo – a ser insoportable. Mi adorada madre es dominante, castrante, posesiva. Sus espacios los defiende con uñas y dientes, que no está mal, sólo que a éstos los convierte en incómodos cotos de poder, tornándolos intransitables. Estos espacios le pertenecen, incluyendo a las personas con quienes vive. Sin embargo, no todo es gris en este panorama: Mamá, siendo egoísta y terrorífica, es una lideresa implacable. Lo constato cada vez que convivo con su grupo de amigas. Las tiene risa y risa y comiendo maicito en la palma de su mano. Si les dice, salta! Ellas obedecen contentas y sin chistar, por más absurdo que sea en salto.

Habla como la persona culta que es. Demuestra tener ingenio y ser charladora entretenida, al grado de que maneja el lenguaje con habilidad, utilizando el sarcasmo como una poderosa arma. Con este bagaje, atrae al más pintado  haciendolo compartir sus puntos de vista o convenciéndolo en caso de controversia. Para ser como mi madre, se necesita tener mucha inteligencia, pero una inteligencia aplicada, útil y formadora: De ahí su valioso perfil para llegar a ser eficiente lideresa. Sin embargo, no basta reconocer todas estas virtudes, que por valiosas que se vean, serán suficientes para aquellos que recién comienza el día, le vemos la expresión dominante y agria, siempre al acecho. A la lente aguda de un joyero, éste advertirá en la gema, un pequeño carbón justo en el medio, restándole valor.

Experta en el arte de domeñar voluntades y aplastar sueños, la pobre de mí mamita linda, siendo decente, culta, eficiente y admirable administradora de su casa, ha sido incapaz de acarrear un rasgo de felicidad transparente y líquida en casa. Entiendo perfectamente a mis hermanos que huyeron uno a Oaxaca y la otra al Canadá. Igual, estoy segura de que Papá debió sentir alivio cuando sintió que la ruta brillante a la muerte lo guiaba.

  • ¡Ahí te voy Ricardo!, su adorado hermano fallecido muchos años atrás.

Papá debe estar muy tranquilo donde quiera que esté, con o sin su hermano: Seguro es un lugar mejor que el infierno que le tocó vivir en su propia casa, aun siendo el proveedor infalible de su casa y familia, -Como corresponde, según siempre me aclaraba -. El pobre al partir cargó con todo, sueños y fantasías, para rumiarlos en la soledad, sin testigos, en su nueva morada. Ahora podrá reír con libertad y tener todo el espacio para pasear a sus anchas, sin tener que ir a comprar el pan o regar las plantas, con la religiosidad y puntualidad que le exigía por la escrupulosa esposa.

  1. SIMITRIA.

Simitria es la santa señora que vive en casa con mis padres, desde hace 43 años, ayudando en todo lo que se puede y debe. Al casarse mis papás, mi abuela consiente en que Simitria –algunos años mayor que mamá – se vaya con ella, confiada en el amor profesado a la niña. Simitria se fue con gusto, sin saber que la niña de sus ojos, iría refinando el perfil que tengo comentado. Con los años y la intensa convivencia, hicieron que la relación entre ellas fuera distinta, pues Simitria es la única que la mete al orden en asuntos de caprichos o abusos de autoridad interna. Simitria es sin duda, una extensión de la casa materna, lo que le da autoridad moral –que es de la buena-. En alguna ocasión, estando ellas en la cocina platicando muy quitadas de la pena, las escuche:

  • No seas así con tu marido, él es muy buena gente, pero sobre todo, te quiere muchísimo.
  • Es que la verdad a veces lo veo muy menso, muy dejado y como que le faltan huevos para hacer o decidir. Siempre voltea a mí buscando un gesto de apoyo, al momento de negar o aprobar algo.
  • Es noble y no quiere que te mortifiques en nada. No se te olvide que él es el que sostiene la casa y no te falta nada, los muchachos están contentos, aunque a veces los veo tristones y veo en ocasiones, cómo Eruviel quisiera intervenir para pararte, pero te tiene miedo.
  • Pero qué culpa tengo de ser como soy. Mi abuelo era como yo. O al revés, yo salí al viejo mandamás. Su rancho ganadero exigía mucha fuerza y ser muy cabrón.

Y así como estas, debieron tener muchas pláticas, que rayaban en verdaderos sermones que desde luego, se le resbalaban a mamá. Nunca pudimos ver algún acto generoso, resultante de estas charlas. Pasado el tiempo, entendí muchas cosas: Un día sentí que me llegó la hora de los toques eléctricos, al haber tomado algunas decisiones aceleradas y por consecuencia, malas.

  1. LOS VACÍOS

¡Tanto que me costó salir de casa para casarme! Tanto esfuerzo para liberarme de la asfixiante figura materna y ahora, ¡Estoy de regreso!  El mero día, ya de noche, mamá apenas me vio entrar a su cuarto, adivinó las razones de mi presencia en tan inusual horario. Me recibió con calidez y me escuchó atenta, sin interrupciones, y me hizo sentir segura y a salvo. Hizo algunas preguntas y se las contesté, sin sospechar el juego al que me quería llevar: A un juicio sumario, en el que desde luego, yo saldría culpable. Sin embargo, me sentí a salvo. Dormí esa noche bastante bien y tranquila.

A la mañana siguiente, Simitria se sorprendió al verme sentada en el pequeño antecomedor del acogedor bungaló, construido en un rincón de la propiedad de mis papás. Sin más y con la mayor indiferencia, me preguntó

  • ¿Vas a desayunar, mi niña?

Rasguñé los huevos revueltos con jamón y apuré el café que me ofreciera mi nana y entendí que ella lo sabía todo, el desenlace y toda su patología.

  • No entiendo niña, qué haces aquí. Porqué o para qué regresaste…..
  • ¡Hay Simitria! Mi separación, mi divorcio pues, no me deja pensar bien las cosas. Lo primero que se me ocurrió fue acudir con mamá,
  • Sí, pero tomaste el caminito más cómodo…..y no pensaste en las consecuencias. Por segundos, el silencio reinó en el pequeño antecomedor
  • Pero ¿A quien más podía recurrir? Simitria me ve como si yo fuera su hija, con una expresión de lástima y compasión, al escucharme responder a sus cuestionamientos.
  • Pos primero, ¿Por qué tuviste que salir de tu casa, tu propia casa y dejarla en manos del baquetón ese? Segundo, ¿Por qué no recurriste a ti, a ti misma? Pudiste haber ido a un Hotel, mientras encontrabas soluciones o hablar de emergencia con Eloísa, tu amiga más cercana. No, la tonta lo primero que hace es venir a que mama gallina la ponga a salvo bajo sus alas protectoras…..Ay, mi niña….

Sin decir palabra alguna y sin la más elemental cortesía, salí del modesto espacio y me fui a refugiar a mi cuarto –que conservó mamá intacto, desde que salí de la casa a la conquista de la felicidad – Ella sabía que mi casamiento no era otra cosa, que llenar un espacio vacío-. Como martillazos aún me retumban en la cabeza las palabras de mi nana Simitria. Diseñé una especie de estrategia y ya pasaron 4 meses y estoy aún lejos de salir –de nuevo- de casa. Continúan mis vacíos, pero ahora estoy volcada en mí, buscando ser yo misma, con mejores elementos.

  1. VISOS DE LIBERTAD.

Mamá ya fuera del auto, se asoma por la ventanilla y autoritariamente me ordena,

  • Y no se te olvide pasar por mí exactamente a las tres. Comemos algo y nos vamos al dentista. Me avienta un beso con los dedos reunidos, como si éste fuera una pelota.

Abrumada por las implicaciones de la escena, por fin me invade una sensación de rabia. Me enojo y acelero al auto. Creo que estoy lista para luchar de verdad. Vale encabronarse a veces, aun cuando mamá se moleste.

Emilio Castelazo
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Emilio Castelazo

Nació en Celaya, Gto. En 1939.
Vive en la Ciudad de México. 1940-1966.
Radica en Querétaro desde 1966: 50 años.
Academia: Sociologo, UNAM.
Sector Privado: Industrial.TREMEC.
    -Representante organismos nacional y locales.
Sector Público: Turismo. Gobierno Estatal.
Sector Social:
    -Consejero ciudadano e institucional de Turismo.
    -Consejero Querétero-Lee, A. C.
Columnista narrativo – 2013 a la fecha.
Correo: e_castelazo@hotmail.com
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