No es Trump, o Ford: es el modelo de México el que hace crisis,

dicen académicos aquí y en el exterior.

 

                                                        Hay quien agrega: los mexicanos hablan bonito y mucho, pero hacen poco.

SUEÑOS (2/2)

Dos personajes más se suman al grupo y se saludan con una actitud palaciega, sonando ruidosamente las palmas en las espaldas –como requisito- como para generar confianza y una sincera sensación de amistad. Uno más se suma y deciden esperan 5 minutos más, esperando a 2 personajes faltantes, uno de ellos, aparentemente el más principal. Pasados los momentos de los saludos protocolarios, los 6 señorones toman asiento, sin un orden predeterminado. Todos se ven a las caras, con consideración y respeto, esperando que alguno tome la palabra –tendencia atávica: miedo al liderazgo-Arrojado, uno de ellos toma la iniciativa y dice:

  • Señores, estamos citados en esta mesa histórica, sin siquiera saber quién nos convoca. Simplemente recibimos este modesto papelito –lo muestra- mismo que nos explica que debemos reunirnos como los 6 líderes más notables de esta hermosa Nación –Todos se miran complacidos unos a otros y moviendo sus cabecitas afirmativamente, hasta con regocijo-. ¿Alguien quisiera opinar?
  • ¿La idea cuál es Licenciado? Ante lo estúpido y lógico de la pregunta, algunos clavan la mirada en la alfombra empolvada, para no arriesgarse a decir una tontería.

Se cruzan miradas de desconcierto y después de unos minutos de parloteo solemne y retórico, con tonos de formalidad, uno de ellos –el que llegó tercero- resume:

  • Señores, en alguna ocasión, me topé con estas máxima -sin que recuerde el autor, “Cuando nos sobran los dones de la naturaleza, ¿para qué nos sirven los tesoros de los reyes? En aquella ocasión reflexioné y pensé en Mi Patria. Todos quedaron atentos, después de tan elocuente comienzo. Toma aire y sigue
  • Hoy México está ante una encrucijada de proporciones inéditas, nunca vistas. Sabemos que nuestra Patria ha sufrido debates similares después de la emotiva escena del águila posada en un nopal. Si, cientos de años de existencia. Hoy el mundo nos observa y nosotros no sabemos a ciencia cierta, qué está pasando en casa y por consecuencia, no sabemos qué hacer. Hoy somos los líderes políticos de los partidos políticos en México y con ese rol a cuestas, tenemos una gran responsabilidad. Ahora debemos tener cuidado antes de que nos agarren los eventos, como al Tigre de Santa Julia. Sí saben cómo, ¿Verdad?
  • Cierto, muy cierto Ingeniero. Yo la mera verdad, me siento incapaz de continuar con este desorden. Agrega otro.
  • Nosotros igualmente, en el seno de nuestro consejo político, llegamos a la conclusión de que debemos hacer algo, ya no por nosotros, sino por el país. Nos está llevando la chingada o estamos muy cerca de ello. Nos quedaremos como el perro de las dos tortas –las imágenes del lenguaje popular caían como perlas para el momento-.
  • Totalmente de acuerdo, sonó fuerte y franco el de más años acumulados. Y ya que estamos en esto de las sinceridades, estoy, después de tantos años, convencido de que la gente, el pueblo, nos ha valido madres y que siempre buscamos demagógicamente, orientados solo por nuestro interés personal y el partido: ¡Miren que vivir de los impuestos; vivimos a costillas de los que de verdad trabajan! Me avergüenzo…. ¡Debemos avergonzarnos!
  • Bueno, no es para tanto, replica uno mostrando enfado. -Nosotros sí trabajamos. Yo he tenido que divorciarme dos veces, por no poder atender a mis respectivas esposas: no me daba tiempo dadas mis tareas partidistas. En este momento se hace un silencio largo y pesado y algunas miradillas maliciosas aparecen en el notable y emergente grupo de mexicanos. Rompe el momento, llamando la atención el que iniciara tan bellamente minutos atrás.
  • Se trata señores, de buscar soluciones ante los inminentes cambios políticos del próximo año: este comentario lanzado al viento, desata una guerra de comentarios, excusas, ataques, disculpas y hasta intentos de salir del salón. Se tocó una fibra delicada en los corazones de los asambleístas improvisados.
  • ¡Por favor, señores! Grita agitado el más viejo de todos, logrando calmar los ánimos y equilibra el ambiente. Posterior a algunos sabios y profundos conceptos
  • Les propongo que ni pa’Dios, ni pa’l diablo –otro mini evangelio popular-. Propongamos un candidato de unidad y antes de que salga a la luz un independiente, que como ya nos consta, nos ganaron gubernatura y alcaldías recientemente. Un candidato que nos represente a todos, a ninguno de nosotros en particular, pero que nos conste que es honesto, preparado para estas lides del buen  gobierno, con amplios conocimientos, sabiduría y un acendrado dominio de lo que llamamos justicia. Un nombre cuyo trabajo no esté asociado  con la –hasta hoy-lucrativa tarea de ser político: que haga política, ciencia política aplicada, administrando en beneficio de la gente. No politiquería rascuache, como lo que hemos hecho por décadas.                                     
  • Pero entonces, en este escenario ¿dónde leemos nosotros?
  • Todos voltean violentamente, clavando la mirada en el interpelado, quien con la sangre a tono, se alza tomando la palabra, respondiendo emocionado
  • Licenciado, se trata de nuestra Nación, no de intereses bastardos. Es momento de dignificar los valores escritos con sangre y patriotismo por Morelos, por Juárez, así como aquellos mensajes de los diseñadores del México, horizontes de tierra tan apetitosos para tantas naciones. Disculpen al no mencionar los nombres de tantos héroes pasados y modernos. A todos aquellos que se partieron la madre al ir al rescate defendiendo su patrimonio cultural y su valiosísima herencia histórica: Sí Licenciado, ¡Todo aquello que consideraban como propio! –Y lo señala con su dedo- ¿O le perece exagerado que millones hayan ido al cadalso incitados por hambre? Si señores, simple y dramáticamente, hambre biológica y espiritual, el más enérgico detonador en los cambios fundamentales de una sociedad corrupta. Necesitamos un hombre o mujer con clara mentalidad, con un centrado y feliz nacionalismo, no sectario, que lleve en su alma el espíritu y anhelo popular y todo lo que ello encierra. Que ame a su país, a nuestro país en su forma y su contenido. Un líder que ame a su patria –sin importar cómo se la defina-, una persona en la que podamos y debamos confiadamente compartir nuestro destino personal y comunitario. Dispuesto a entregar alma y corazón –como decía mi abuelo, hablando de aquellas tareas familiares-, redefiniendo conceptos como lealtad y compromiso: una nueva dimensión del maravilloso principio de la solidaridad. Vayamos por la antiquísima fórmula de “La unión hace la Fuerza”, para bien o para mal, aunque muramos en el intento. ¡Me asaltan las imágenes más recientes del ’85 en nuestra Capital devastada, en ruinas! Excitado y sudoroso, calla por un momento: había logrado elevar el tono espiritual en el salón, hasta que una tímida vocecita, rompe el encanto,
  • ¿Y habrá gentes así? golpeando nerviosamente la pluma bic en la superficie pulimentada de la mesa: alguien lo señala -No chingue licenciado, la mesa, la madera. ¡No es plástico! El excitado orador, responde
  • Claro que habemos – ¡perdón! -, ¡seguro que hay gentes así! Habemos  – ¡perdón de nuevo!-, hay cabrones de ese tamaño, sólo que nosotros nos hemos encargado de nulificarlos y hasta de adjetivarlos como anti patriotas. Debemos cuidar, en estos momentos cruciales, no caer en las trampas del dañino populismo, ni en estrategias mercadotécnicas, en nuestro intento de vender a un ideal e hipotético candidato de unidad. Se atreve y lanza: Es más, tengo 3 nombres: mexicanos al 100 %. Todos bien acreditados, expertos en las más delicadas tradiciones culinarias de nuestra cocina, cultos, sabios y prudentes, experimentados en el lenguaje de momentos críticos en nuestro país – con abastanza –no jovencitos inexpertos y volátiles-. Ante esta última aseveración, hubo solo uno que se sintió aludido,  pero éste dominaba el arte del cinismo y dejó pasar el momento incómodo.  

Todos en el salón quedaron callados, como pollos recién comprados, arrinconados.

  • ¿Y qué tal y le damos una pensadita? Se atrevió a sugerir el más miedoso de todos.
  • La mayoría de los señorones no estuvieron de acuerdo y el que llevaba la voz, dice con energía
  • ¡Ni madres! Hoy salimos de este salón con un compromiso, una estrategia y tres nombres: si el primero se raja, por el segundo entonces y así hasta el tercero. Pero estoy seguro que llegaremos, máximo al segundo. A estas alturas de la sesión muchas expresiones refinadas de los señorones, habían salido del lenguaje verbal y corporal. –rememorando una sesión cualquiera en su eventual hogar: la Cámara de Diputados-
  • ¿Y quiénes son los tres? Abriendo todos los sentidos de los presentes
  • Un intelectual e historiador y dos ex rectores universitarios. Todos en ese momento, echaron a volar…….
  • ¿Y quién llevaría mano? Pregunta uno, mostrando el retorcido colmillo
  • ¡Ah, eso sí está todavía por verse, güerito!, responde coloquialmente al más joven del grupo –de escasos 75 años a cuestas-. Todavía estamos en los “supongamos”.

En el restaurante del Hotel Casa-Inn, continúan Ángel y María Elisa. El primero quedó agotado de la narración de su sueño. Ella, como mujer, importándole un cacahuate el tema de lo político, aprovecha el intermedio para salir de su aburrimiento y exclama teatralmente

  • ¡Qué barbaridad, son las 11:00!-. Me voy querido….
  • Pero, ¿Y el proyecto de comercializar productos mexicanos? ¿No comentaremos mi sueño? Ella lo toma afectuosamente de la mano y le dice al oído con feminidad abrumadora
  • Hermanito: Es sólo un sueño, nada más que eso, despidiéndose besando su mejilla. No olvides que son puros sueños y los sueños no sirven para debatir: Son fantasías, son solo imágenes del subconsciente que habla.

¡Ah, y tú pagas el desayuno! Le dice con una vocecita burlona, dejándolo solo en el comedor del Hotel Casa-Inn.

EL BAZAR DEL VIAJERO

 BERNAL, QRO. Pueblo Mágico

 

Raúl termina de leer en su Lap-Top, el material que Fernando le enviara por correo electrónico la noche anterior. Están reunidos en la cafetería de la empresa y habiendo robado unos minutos del tiempo laboral para comerjuntos. Comentan con entusiasmo la futura experiencia de viajar a Bernal con la familia.

  • ¡Caray, ni yo como queretano, tengo conocimiento de toda esta información!
  • Sí, concede Fernando. Es común que los locales no estén enterados de los intríngulis de su propio lugar de nacimiento. A mí me pasó igual con la ciudad de México.
  • ¡Oye! Mira, recién el viernes 20 de enero acaban de homenajear al santo del Pueblo: san Sebastián. Debió ser una fiesta muy ajetreada.
  • Yo por mi cuenta, me entero, de que existe el Museo Rosalío Solano, bernalense el señor. Fue un fotógrafo de cine –de la época de oro del cine mexicano- muy afamado y reconocido nacional e internacionalmente y creo que fue el fotógrafo de una o varias películas, teniendo a Bernal como escenario.
  • Si Fer, esta información tan simple y sencilla, nos permite ver el entorno por anticipado, de un Pueblo Mágico que ya tiene una bien ganada fama. Ayer le platicaba a mi jefecillo, Miguel de nuestra próxima aventura. Me dijo que lo invitáramos y yo le contesté que sí.
  • MMmm, contesta receloso Fernando. La verdad es que estoy pensando en un viaje muy, muy familiar y por otro lado, con Miguel como que no hay empatía.
  • ¿Te cae gordo?
  • La mera verdad, no, no es eso. Sólo que no hay esa chispa entre nosotros, esa chispa que existe contigo.
  • ¿No nos estaremos enamorando entre nosotros Fer? Soltando ambos una carcajada.
  • Tenemos que ponernos una fecha para hacer el viaje de reconocimiento, ¿No?
  • Si, ante de llagar hoy a la oficina, me di una vuelta a la Terminal de Autobuses. A la sección de segunda clase.
  • ¿Segunda?
  • Sí, inclusive me quise ahorrar este desvío, pero me confirmaron en la ventanilla, que para este nivel de pasajeros, no tienen los protocolos de información y reservación de boletos por la vía de la internet.
  • ¿Entonces son como camiones guajoloteros?
  • No, son autobuses modernos de Fecha Amarilla, de los grandotes. Yo creo que debemos probar recurriendo a este servicio para nuestro viaje de reconocimiento, para ver qué tan cómodo y confiable puede ser para un plan familiar.
  • Si, acepta de buena gana Raúl.
  • Mira: salen corridas cada hora, desde las 7 de la mañana, muy temprano y el pasaje tiene un costo de $44.00, muy barato. De Bernal para Querétaro, existen los mismos horarios. Podremos regresar sin contratiempos, dejando uno de los autos en el estacionamiento de la terminal. ¿Cómo la ves?
  • Si… me estoy viendo Fer. Salimos un sábado tempranito…..interrumpe: ¿Cuánto tiempo toma el camión para llegar?
  • Una hora. Pregunté en la ventanilla, si el camión va haciendo paradas –eso sí, tipo guajolotero-. Me dijo que si hace dos o tres paradas, pero oficiales, ya planeadas. Me consuela y me dice que el traslado está invariablemente calculado para llegar a Bernal en una hora. En auto creo que utiliza ese mismo tiempo….
  • ¡Oye baboso, se nos olvidó comer! ¡Ya nos comimos la hora de comer! Llevemos una torta cada uno, y ya en casa por la tarde, nos recuperamos, sale?
  • Tenemos que ponerle fecha, Raúl.
  • Para que no se den cuenta en la casa, podemos pedir un día entre semana, a cuenta de vacaciones y nos piramos, como dicen los chilangos….
  • Veamos cada uno por su lado, acomodar las tareas y lo arreglamos. ¡No le digas a Miguel nada!
  • No cariño, ¡Solos tú y yo! Y ríen fraternalmente, tomando rumbo cada uno para su área de trabajo.

Esa tarde, ya siendo las seis de la tarde, Fernando y su mujer quedan de verse en Plaza de Armas. Dirigen sus pasos a La Congragación –antiquísimo Santuario dedicado a la Virgen de Guadalupe, fundada en el siglo XVII -. Recorriendo la calle Pasteur, Fernando se topa con la Oficina de Turismo estatal y pide a su mujer unos minutos.

  • Mira gordito, nos vemos en un rato, en el atrio de la Iglesia, mientras ves este asunto aquí: yo aprovecho para ver lo de las primeras comuniones en La Congragación, señalado con su mano la ubicación del histórico templo.
  • ¿Mira joven, aquí me podrán informar de un Pueblo Mágico, que tenemos muchas ganas de visitar?
  • ¡Claro, sí señor! Contesta sin fingimientos el joven en el mostrador. Le puedo dar información impresa, posters y la referencia electrónica a la cual podrán ustedes acceder, para ilustrar mejor su experiencia.
  • Queremos visitar Bernal.
  • ¡Uy! Verá, yo soy de Bernal y sé que su elección es correcta. Yo le digo mi pueblo de cariño, pero Bernal es una ciudad muy bonita y que podrán gozar plenamente. ¿Irán en familia?
  • Si, en plan familiar, con una familia amiga.
  • ¿Cómo no se me ocurrió antes? Se reclama, saliendo de la oficina de turismo, cargado de información. Salió contento y con materiales de muy buena manufactura, modernos y atractivos. Debe haber mucha información valiosa para nuestro plan de escautear el pueblo. Quedamos Raúl y yo de no avisar en nuestras casas de nuestro viaje. No me gusta la idea. Se lo diré a mi gordita: nunca guardamos secretos entre nosotros. En estas cavilaciones está nuestro personaje, cuando se halla con Andrea, su mujer y amiga.
  • ¿Cómo te fue gordito?
  • ¡De maravilla! Y le muestra el enorme cartel en el que se retrata el monolito rocoso de Bernal.
  • Ya tengo ganas de saber el plan para nuestro viaje…..los niños están más que entusiasmados. Sus amiguitos en la escuela ya están más que atentos, como si se tratara de alguna de las aventura de Emilio Salgari o de Julio Verne.
  • Si, chiquita, yo también…por cierto….- le comenta del viaje de avanzada a su mujer, a lo que estuvo no solo de acuerdo, sino le comentó que ella iba a proponérselo. No mentir, acarrea lindos beneficios-.

Abrazados, toman rumbo a La Mariposa, para comprar un pay de durazno, postre que fascina a los niños. Son la imagen de una pareja feliz, pilares estructurales y no estéticos, de un hogar a partir del cual se funda y se integra una familia. Ella lo abraza con sus modestas extremidades y pregunta si la quiere –eterna interrogante de las mujeres- ¿De verdad me quieres? Él regresa el cálido abrazo y le contesta secamente –No-.

La tarde entró en una intimidad profunda. El cielo, rojizo por un sol crepuscular, hace que las calles brillen como un organismo vivo, pleno, casi sensual. Es la hora del transeúnte en las aceras: buscan, ríen, traen, compran, llevan sueños en su corazón y en su cerebro. Conectan lo espiritual con lo terreno. Una ciudad respetada y amada, sin cableados al aire que la afearan cuando era una ciudad adolescente, en esta modernidad, innovadora era de riesgos.

Emilio Castelazo
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Emilio Castelazo

Nació en Celaya, Gto. En 1939.
Vive en la Ciudad de México. 1940-1966.
Radica en Querétaro desde 1966: 50 años.
Academia: Sociologo, UNAM.
Sector Privado: Industrial.TREMEC.
    -Representante organismos nacional y locales.
Sector Público: Turismo. Gobierno Estatal.
Sector Social:
    -Consejero ciudadano e institucional de Turismo.
    -Consejero Querétero-Lee, A. C.
Columnista narrativo – 2013 a la fecha.
Correo: e_castelazo@hotmail.com
Emilio Castelazo
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