El Bazar, Charlas con Emilio

“ME GUSTA”.

Lauro bajó a comer, después de permanecer toda a mañana en su cuarto. Su habitación se había convertido en un refugio impenetrable y su madre sabía bien, que sería pecado mortal interrumpir su labor creativa. En realidad su nombre es Laureano, gracias a la necedad de su padre, por lo que el muchacho decidió cambiar su nombre, apenas tuvo edad legal para hacerlo y pensó que Lauro se escucha bien, incluso como nombre artístico. El artista tiene 39 años y es un vago sin vergüenza. Él mismo está convencido de que para ser artista y de los creativos, no puede haber más labor que el estarse rascando la cabeza y motivando al espíritu transformador creando sonidos, requiebros y armonías. Se debe dormir mucho, también, después de tan agotadoras sesiones. Todo de acuerdo a la más pura tradición de los genios musicales de nuestra Historia.

Apenas estuvo en la cocina, su madre le pregunta si va a desayunar.

–  Ay mamá, ¿Pos por qué crees que estoy aquí? ¿Para ver tu linda cara?

La madre de Lauro es buena mujer, pésima formadora de hijos y mediana administradora de una casa con muchas carencias. Una de estas ausencias, no sólo es el dinero, sino el cariño real entre familiares y el respeto básico que exige convivencia tan íntima. Pero estos son valores que no forman parte del código del vago consuetudinario.

Sin embargo, como siempre, la madre de Lauro, buscaba en la mirada de su hijo, una luz que le indicara que era feliz. A pesar del grosero comentario, Lauro esta mañana deja escapar un brillo especial en la mirada. Sus ojos estallaban por algo y la madre se dio cuenta de inmediato.

  • ¿Qué te pasa Lau? El hombre pareciera que sólo esperaba estas palabras mágicas, para expresar su felicidad y abrió, cosa rara, una sonrisa tan amplia como el Cañón de Sumidero. Su cara adquirió un tono renovador y pleno de esperanza.
  • Acabo de escuchar la grabación de mi canción “Me Gusta” y que hizo mi disquera.
  • ¿Quién la canta?
  • No sé, una voz femenina cualquiera: Lo importante es confirmar si la canción tiene potencial.
  • ¿Y lo tiene?
  • Creo que sí, sobre todo el arreglo, cuando las armonías dan la entrada al climax de la canción.

La madre de Lauro, sin entender un ápice, se fue al espacio sideral, llevando la felicidad de su hijo echada al hombro. A ella, a quien no se le permite acercarse al templo de la creatividad, se le prohíbe cuestionar la obra del artista en casa o simplemente preguntarle si bajaría a tomar sus sagrados alimentos. Imposible herirlo si se le sugiere bañarse ese día -para aprovechar y hacer limpieza en el mugroso cuartucho-. Ella tampoco sabía que la grabación de marras, era costeada por un dizque padrino de él, más por lástima que por otra cosa. A la mamá de Lauro, se le olvida que su chico tiene 39 años y que su futuro como músico, es más que negro –si hay una dimensión aún más oscura que lo negro-.

Lauro, Lau, con la sonrisa todavía en la comisura de los labios, como una expresión sensual, subió a su guarida. Volvió a la soledad que quema toda posibilidad creativa. Toma el desgastado teclado y comienza a escarbar, a rasguñar las tiras de plástico blancas y negras, que aceptan obedientes los dedos temblorosos y amarillentos del artista. Estando quietas, ellas muestran una sonrisa burlona, mostrando una dentadura de marfil y el devastador negro contrastante de los semitonos.

  • ¡Esta armonía me gustó! Se estimula Lauro, quien fingiendo cansancio, abandona el cuerpo sobre la maltrecha cama.

TURISMO: Asignatura pendiente.

  1. Sinergias.

Ya sabes, a Carlos le gusta mucho un café de grano, veracruzano, acompañado por un interlocutor que lo siga por la ruta de la inteligencia.

  • Si, cada vez que lo escucho, me complace haberlo conocido. Buen hombre, inteligente y generoso con sus conocimientos….
  • Pues resulta que me explica de manera sencilla, para variar, los complejos conceptos pitagóricos. David brinca, al escuchar la referencia al filósofo.
  • ¡Ah caray! ¿Y eso?
  • Carlos es seguidor de Pitágoras, pero visto desde un ángulo filosófico. El sabio griego, siendo matemático, nos explica el comportamiento humano en lo que yo entiendo, como una especie de teoría de los pesos, contrapesos y los equilibrios.
  • ¡Espérame a que termine mi café! Es muy temprano en el día, para ponerme en una órbita de estas.
  • Parece complejo, pero la metodología del sabio nos permite descubrir elementos sencillos de acomodar, verdades que nos dejan realmente pensando.

Ramón y David comen con gusto en una fonda o antojería tradicional: Don José. Con un buen menú de platillos clásicos mexicanos, la cocina de José – propietario- y Gabina -su cocinara estrella-, regalan a los comensales, el extraño placer de un auténtico sabor ranchero, campirano y transparente -como si estuvieras en un rincón boscoso en Amealco, a decir de Ramón, recordando su tierra natal-  Éste grita con confianza,

  • ¡Don Pepe! Ya sabe: mis 4 tacos de siempre, hongos, chilaca, deshebrada en chile rojo y cuitlacoche. El café bien caliente, hirviendo.
  • ¡Claro joven! Momento en el que don José voltea la mirada al comal, encontrando a dos jovencitas sonrientes que moviendo la cabeza, dicen a su patrón que el mensaje está recibido: los 4 tacos de siempre.
  • David, y tú ¿Qué onda? Dando una cálida palmada en la espalda de su amigo.
  • ¡Lo mismo, lo de siempre! igualito que tú…… se me antojó mucho lo que pediste. Don Pepe, por favor agregue una quesadilla con frijoles, así nomás, puros frijoles ya aquí le pongo la salsa molcajeteada.

Cuando Ramón considera que es momento de continuar con su charla,

  • Fíjate -tomando del antebrazo a su amigo-: Toda persona común y corriente, está condicionada por 4 elementos (energías) que son interdependientes entre sí (sinergia)
  • : El Norte, El Sur, El Este y El Oriente…..
  • Ajá…..
  • El Norte, es nuestro cerebro, nuestra parte intelectual; El Sur, la negación o la parte crítica de los eventos o los hechos; El Oriente, que nos impulsa a la acción o nos impulsa a realizar movimientos buscando cambiar el estado de cosas –evolucionar o revolucionar-; El Este, es el corazón o los sentimientos y que para mí, enfatiza Ramón, es donde la puerca tuerce en rabo. Es el segmento más delicado y que implica mayores riesgos. Al menos, así lo entendí, advierte Ramón. David escucha con atención y rápidamente en su cabeza, aparece un esquema gráfico de lo que escucha. Queda reflexivo y dice,
  • Me imagino entonces, que cuando un individuo pertenece a una familia o a una comunidad o a una empresa, estas fuerzas estarán definiendo tus maneras y estilos de hacer las cosas y que para bien o para mal, estarán influenciando, el comportamiento de las personas de tu entorno, más cuando se es líder de un proyecto.
  • ¡Claro, hice la misma observación a Carlos!, responde Ramón. Sin ir más lejos, aquí mismo con Don Pepe. Nos damos cuenta que su edificio energético lo mantiene equilibrado, no sólo en su beneficio, sino el de sus gentes y de su negocio. Al diseñar su negocio, lo hizo pensando en ganar dinero. Encontró la forma de hacerlo pero de manera equilibrada! ¿Cuál es el resultado? Una actitud saludable de servicio, como en casa, para beneplácito de sus clientes y un generoso resultado financiero para el negocio. David concluye mentalmente haber entendido, rematando
  • La teoría de las 3 B’s: ¡Bueno, Bonito y Barato! Un equilibrio virtuoso en la prestación de servicios, cuya calidad será ni más ni menos, que una extensión sinergética e íntima de aquellos operadores de empresas que ofertan productos o servicios.
  • Sí qué hace lógica la teoría Pitagórica…..Todo está aquí dentro, en nosotros, como fuente generadora e inagotable para encontrar las herramientas que nos lleven a resolver -o complicar- los retos. Todo controlado por la fuerza de la matemática, de la lógica, muy a pesar de los individuos que vemos solo filosofía teórica en los textos. Hay que aprender a leer entrelineas, como se puede aprender de la parábola cristiana.
  1. Química.

Pasaron varios días y Ramón no podía alejar de sus pensamientos la charla con David, hacía unos días. Llegó a la conclusión de que lo comentado, no era ni cercanamente, un tema ligero,  algo incidental e inofensivo. El haberlo expuesto con peras y manzanas, de manera tan simple y rudimentaria, lo obligaba ahora a buscar y rebuscar entre sus experiencias personales y profesionales, una manera concreta, menos filosófica, de la realidad. Para iniciar, tenía que concentrar su atención en los 4 puntos cardinales y los efectos en su persona. De ese modo, pensó, podría escalarlo a situaciones más complejas. Le funcionó la idea.

Nuestra existencia es no sólo una resultante matemática, sino consecuencia de complejos procesos químicos que nos permiten vivir. Todo se procesa en un laboratorio gigantesco, un sistema de vasos comunicantes que trasladan de un sitio a otro, los líquidos que se mezclan, se complementan, se rechazan, se ajustan, convirtiendo la vida en un evento cotidiano de milagrería.  Micro o macro organismos, todos los días, estamos vigentes por esa red de vasos. Nos debatimos y nos construimos, nos confirmamos o nos destruimos.  O, paradójicamente, nos negamos.

Ayer mismo –dice Ramón- lo comentaba con Mario, hotelero por vocación, restaurantero por necesidad y publirrelacionista nato. Su actividad turística, no es un simple hotel de 21 habitaciones: Pertenece a una industria-laboratorio de altísima complejidad en sus  procesos y que demanda un rigor pocas veces alcanzado. La disciplina y el orden funcional que demanda la oferta de productos y servicios, el turismo, no siempre están presente en los negocios y estoy casi convencido de que no se entiende su cabal valor social. En las siguientes semanas, Ramón puso su atención en aquellos componentes de la actividad turística, que, a su juicio, deberían estar químicamente equilibrados o pitagóricamente balanceados. Una y otra vez repetía:

  • Turismo debe ser visto como un organismo vivo, con sus propias energías, matemática y químicamente puro, llevando a cuestas sus 4 puntos cardinales conocidos: El racional, el analítico, el motriz y el emotivo.

El macro-laboratorio en el que turismo se expresa, surge a partir de una pequeña comunidad productora de artesanías, hasta una metrópoli que muestra sus inagotables muestras de cultura y civilización. Sin pretenderlo, Ramón, comienza por ordenar sus ideas y así, podrá platicar con su amigo el hotelero, quien se preocupaba de la baja ocupación durante los últimos 6 meses. Ramón llegó a anotar, sin un orden técnico, aquellas actividades que aseguraba estaban directa e indirectamente, están relacionadas con los rendimientos financieros de una amplia oferta de productos y servicios turísticos. Entre esas caprichosas rutas intercomunicadas, debe que haber una respuesta, se convencía Ramón. Irá anotando actividades, según iba manejando o caminando o leyendo un diario. Tomaba nota cuando iba a un restaurante o veía publicidad escrita o virtual. Todo lo registraba, como si fuera una esponja. Así, anotó durante varias semanas, aquellas actividades o segmentos:

Meseros, recepcionistas, bell-boys, edecanes, espacios de estacionamiento vehicular, seguridad en personas, bienes y productos, vendedores y ambulantaje, limosneros, cocineros, acceso a productos perecederos o no y las rutas de distribución, recamareras, mercadotecnia e imagen institucional, mercados públicos,diseño de interiores, políticas de rescate del patrimonio histórico, tarifas y precios, procesos y costeo, orden y limpieza urbana e interior, comportamiento demográfico en cifras y análisis intra-cultural, servicios de emergencia y asistencia, promoción, difusión y medios, dinámica cultural propia o externa, infraestructura para espectáculos, sitios de interés y su clasificación, investigación y diagnóstico, niveles de la relación entre los sectores público y privado: planeación, estrategias, políticas de Estado y reglamentación, movilidad y conectividad urbana y sub-urbana,  señalética urbana y en redes carreteras, transportes urbanos y suburbanos, taxistas,  capacitación profesional, servicios médicos, servicios religiosos, manejo de valores ético-morales empresariales –independientes y/u organizados-, formación de cuadros operativos en instituciones educativas,

Ramón daba lectura a sus notas. Cada vez que lo hacía, quedaba confundido, acelerado. ¿Cómo ordenar este difícil cuadro de realidades y cómo integrar soluciones prácticas?

  1. Servicio, servicio, servicio.

Un fin de semana, se encuentra con una joya interesante y que subraya la importancia del servicio en un restaurante que se considera como un sitio de lujo. Para desayunar, sin que alguien le diera la bienvenida, elige una mesa arrinconada, más íntima.

  • La señora encuentra esta silla muy dura ¿Me puede traer una más cómoda?
  • El mesero contesta secamente, No

Ramón queda atónito y se siente agredido, no por el hecho de que no haya una silla más cómoda, sino, más bien, por la contundencia del no y el modo de decirlo. Molesto, le llama la atención,

  • Mire señor, elevando el tono de voz: En este tipo de negocios, las respuestas negativas están prohibidas. El no, como recurso no sirve. Eso lo entiende ¿Verdad? No le acepto un no, como respuesta, haga usted lo que sea necesario, pero la señora se sienta cómodamente o usted se las verá conmigo. El desconcertado mesero –a pesar de estar ya entrado en años y con experiencia- se encuentra con la mirada fulminante de Ramón. Reflexiona y en minutos trae una silla más cómoda, acojinada y que no corresponde al estilo del mobiliario del lugar. Es una silla plegadiza, pero cómoda. Ya calmado los ánimos, el mesero más atento, busca congraciase con sus clientes y acerca una canasta con pan dulce.
  • ¿Gustan ustedes acompañar su café, con un rico pan hecho en casa? Ella tomó una conchita de vainilla y Ramón pidió un bísquet.
  • No salen todavía los bisquets. Sin darse cuenta, ¡El mesero había recurrido una vez más a una negativa como recurso!
  • ¿No llega? ¿No ha salido del horno? pregunta Ramón sarcásticamente.
  • El mesero, se da cuenta del resbalón y vuelve a sentir esa mirada furibunda de nuevo, y antes de nada y con fingida suavidad,
  • Déjeme ver en la cocina……
  • Mire usted, ya salieron, mostrando una nueva canasta y una nueva sonrisa. ¿Quiere mantequilla o mermelada?
  • No gracias. Dígale a la cocina que el pan debe estar listo todas las mañana a las 7:00, no a las 9:30
  • Sí señor, tiene usted razón. ¿La señora está bien? ¿Necesita algo más?

Qué va del mesero de hacía una hora, al mesero de ahora. Al final, la lección estaba aprendida. Al despedirse y en buen talante, Ramón es interrumpido,

  • No puedo rechazar la propina señor, porque la necesito y usted me entiende, pero igual y entiendo que no la merezco. Ramón más cordial,
  • Gracias por este comentario, que es valioso, no tanto para mí, sino para usted que vive de un factor que llamamos servicio.
  • No volverá a suceder señor, ni con usted ni la dama, ni con futuros clientes. ¡Gracias!

Ramón no sabía si su amigo Mario entendería estas consideraciones científicas, filosóficas, pero de un pragmatismo absoluto. Desde luego que Mario no sólo entendió, sino que pidió a Ramón, platicara con su personal, en un intento de que éstos entendieran la importancia del servicio, producto final de un largo y complejo proceso en este laboratorio tan singular de los productos y servicios para visitantes locales y externos. Cada empleado deberá entender que su laboratorio interior, está conectado con los laboratorios de los demás y que en conjunto, integran un organismo de proporciones increíbles: Un nuevo y descomunal laboratorio, en el que cada persona, grupo, empresa o administración, tiene un rol específico y vital.

París, Francia, sólo como ciudad Capital, recibe 80 millones de visitantes anuales.

Nuestro país, México, recibe 11 millones de visitantes anuales (13.75%). ¿Lograremos entender algún día, el porqué de la diferencia? ¿Los equilibrios están rotos? ¿Predomina el Norte, sobre el Sur? ¿Dónde se oculta el punto virtuoso, para detonar lo más bello que tenemos como patrimonio nacional?

Emilio Castelazo
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Emilio Castelazo

Nació en Celaya, Gto. En 1939.
Vive en la Ciudad de México. 1940-1966.
Radica en Querétaro desde 1966: 50 años.
Academia: Sociologo, UNAM.
Sector Privado: Industrial.TREMEC.
    -Representante organismos nacional y locales.
Sector Público: Turismo. Gobierno Estatal.
Sector Social:
    -Consejero ciudadano e institucional de Turismo.
    -Consejero Querétero-Lee, A. C.
Columnista narrativo – 2013 a la fecha.
Correo: e_castelazo@hotmail.com
Emilio Castelazo
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